martes, 18 de septiembre de 2012

HISTORIAS DE BARRIO ADENTRO XXXIV


HISTORIAS DE BARRIO ADENTRO XXXIV
     Ese pueblo humilde y sencillo de Venezuela, abrió sus puertas a los médicos de Barrio Adentro, fue una lección para todos, aun para los más desconfiados que  pensaban que habría que esperar a las Calendas Griegas para que fructificara la propuesta,  no dejan de reconocer su asombro de que a pesar del burocratismo existente, no tardaron en aparecer los primeros módulos de consultorios y viviendas que les permitía ver los cimientos de una estructura que en poco tiempo se agiganta con las clínicas dentales, los centros de óptica, para luego, sin demora, incrementarse con los Centros de Diagnóstico y Rehabilitación Integrales que tienen como colofón los de Alta Tecnología que en estos momentos se haya en la recuperación de los hospitales.
    De todas formas siempre existen los inconformes que aunque ya reconocen el alto nivel científico de los especialistas cubanos, rechazan todavía que sean de la isla caribeña y revolucionarios,   a los opositores lo que  los espanta es todo lo que implique cambio que pueda afectarle sus intereses económicos que  es como Satán. Hablan mucho pero van a recibir todos los beneficios, saben a la perfección que en esos centros se hace ciencia y que lo principal es el hombre. Sería bueno preguntarse que hubiera sido del pueblo si no hubiera llegado Barrio Adentro.
    Los médicos cubanos  viven  momentos que no tienen nada que ver con su vida cotidiana en la Isla, con la que con trabajo se forjaron en Cuba junto a su familia y amigos, es por eso que cualquiera de los colaboradores podría hacer un libro porque todos los días se puede escribir un capítulo con lágrimas y alegría, largo, bonito e interesante pero muy duro a la vez.




















No hay comentarios: