Por Susana del Calvo
A la montaña hay que
conocerla sino puede traer riesgo hasta para la vida, este no es un
inconveniente si tienes en cuenta en todo momento que no se pueden hacer
disparates pero que nada debe impedir el cumplimiento de una tarea.
A través de la
historia la población campesina, la población rural no tiene un nivel cultural
y educacional adecuado porque en
Venezuela, antes de la Revolución
Bolivariana, el acceso a los centros de enseñanza era muy
difícil, en las zonas urbanas están al doblar de la esquina pero no todos
podían ir a las aulas. Allí existía un total desconocimiento de algunas normas
elementales de sanidad y de cultura sanitaria, de hábitos, que poco a poco con
el trabajo de los especialistas de Barrio Adentro se
han ido mejorado, la insistencia en las
consultas, en los terrenos. Era necesario enseñar a la familia
cómo deben tratar a sus hijos desde el punto de vista higiénico y
algunas normas que ayudan a mantener la salud y proteger el medio ambiente.
Las relaciones con
los Defensores de Salud, han sido
siempre excelentes. Los apoyan en todas
las actividades de salud que realizan en la comunidad de una forma
incondicional, su abnegación, su sacrificio, de manera desinteresada y voluntaria, es de destacar. Sin su ayuda no
hubiera sido viable lograr todas las acciones de salud que han hecho, no
hubiese sido posible mejorar el estado de salud de estas comunidades, tener los
éxitos que tienen hoy.
Con el programa Barrio Adentro ellos promueven salud
y previenen enfermedades, las
múltiples actividades que realizan van
encaminadas a eso, a lo que hay que incluir el control de aquellos que padecen enfermedades
crónicas No Trasmisibles, de personas que antes ni sabían que tenían un
padecimiento que podía comprometerle hasta la vida si no se atendían. Chávez se
preocupó siempre de su pueblo y su obra es imperecedera.

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