Por Susana del Calvo
Los cubanos que laboran en las diferentes misiones
en Venezuela no dejan de practicar deportes cuando tienen algún tiempo libre y
es ahí donde dice presente con fuerza el deporte nacional, la pelota.
Cierto es que hay atletas en los grupos pero están
un poco oxidados aunque el desafío suple la falta de práctica, es común que al
día siguiente necesiten linimento para poder dar un paso, pero eso no importa
cuando existe voluntad.
Entre los festejos por este 26 de julio están
precisamente estos encuentros deportivos, que se efectúan no sólo entre equipos
de cubanos, sino con venezolanos organizados en sus comunidades.
La novena de Caracas no salió nada airosa con los
del patio y peor aún fueron los resultados cuando se enfrentaron a los cubanos
del estado vecino de Vargas, donde disputaron un trofeo que se fue con los
lugareños, pero todos sonreían felices, se mantuvieron como héroes en el
terreno y merecieron un cálido aplauso de los asistentes. Tanto en Cuba como en
Venezuela el deporte es un derecho del pueblo.
El sol no
dejó de saludarnos todo el tiempo. Al regresar
todos estábamos tan colorados que tal
parece que veníamos de Islas Margaritas o Varadero. Estamos en 26 y este fue un
domingo diferente entre los hijos de Bolívar y Hugo Chávez y los de
Martí y Fidel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario