Por Susana del Calvo
He perdido la cuenta las veces que he
visitado esta bella ciudad, sus avenidas, sus motoristas locos que transitan
por cualquier lugar de la vía y es mejor que puedas verlos bien de lejos pues
en un segundo te pueden pasar por arriba, porque ellos son los que no te ven a
tí.
Por primera vez en más de diez años
logré captar que las calles están más limpias, no sólo de papeles, sino de
elementos que lo que hacen es enturbiar el ambiente porque no acatan la
disciplina social.
Lo que no faltan son los que de forma
solapada incitan a la violencia y el irrespeto en los medios masivos de
comunicación social. No se sorprendan si un locutor de poca monta, de baja
cultura, empleando un lenguaje inadecuado insulta al presidente de un país
amigo de Venezuela y su pueblo, claro está ese presidente también es defensor
de los pobres y a ellos eso no les conviene.
La oposición compra aviones de combate a
los Estados Unidos, lo que no han dicho es a que costo, no creo que el imperio
mayor del mundo que sólo ha sabido sobrevivir y ostentar grandes riquezas
obtenidas del sudor y la sangre del llamado Tercer Mundo que es su reservorio
de todo tipo, incluyendo la mano de obra barata aunque esté muy bien
calificada.
Primera vez que observo que un gobierno
que dice tener relaciones diplomáticas con Miraflores, sede parte de su
territorio a la oposición al presidente libremente elegido por su pueblo, para
que sea la base de los susodichos aviones. En que mundo de locos o de
hipócritas vivimos.
Una vez más se burla Washington de las
leyes elementales de derecho internacional y se cree libre y soberano para
proteger a quienes le sirven sin fronteras. De todas formas creo que usted debe
elegir de parte de quien está la razón.
Mi linda Caracas recupera su historia y
no permiten que títeres mancillen sus calles y avenidas y rescata su historia.
