La historia tristemente célebre de los Cerros
de Caracas, sus malandros, como llaman a los delincuentes que también forman
parte de la deuda social, hacen difícil que
se familiarice quien llega nuevo a la zona a los habituales tiroteos, los
fuegos artificiales y los petardos que
hacen levantar del asiento a cualquiera, mucho más cuando se viene
de un país como Cuba donde reina la tranquilidad ciudadana. Para todos es impresionante llegar a
esa zona.
De noche las luces de los Cerros nos hacen pensar en gigantescos árboles
navideños capaces de encerrar, entre ellos la tragedia de la droga, de ahí
recordamos a un médico que en una noche cerrada tocaron a su puerta dos
señoras, madre e hija, en horas intempestivas, venían a buscarlo porque el
hombre de la casa estaba en muy malas condiciones, apenas se podía mover y las
amenazaba con suicidarse, no podían controlar su gran alteración. Nos
parece ver todavía la desesperación de aquellas mujeres que se palpaba en el
ambiente.
Al llegar a la humilde vivienda se dio cuenta de inmediato que el hombre
lo que tenía era una abstinencia a las drogas, las cicatrices de los pinchazos
en los brazos eran más que elocuentes. Sólo luego de insistir varias
veces logró administrarle un sedante al paciente después de tomarle la tensión
y se retiró cuando las cosas habían vuelto a la normalidad.
El drogadicto tiene un estado sicológico que ronda con la locura, el
paciente no tiene conciencia de las alteraciones en ese momento, tiende a hacer
cosas irracionales, es muy difícil para el manejo familiar con todas las
implicaciones que tiene en la dinámica del hogar, de ahí que necesite la ayuda
de un especialista hasta que desaparezca la crisis. Las drogas es uno de los problemas de salud
que tiene Venezuela, luchar contra este flagelo de la humanidad es difícil pero
no imposible, es un azote para la juventud aunque lo más preocupante son los
niños que se inician por esos tortuosos caminos, de ahí la necesidad de un
trabajo profundo en lo que a promoción de salud y prevención de enfermedades se
refiere y que desarrollan con éxito en Barrio Adentro.

