Por Susana del Calvo
El cansancio queda relegado cuando el deber reclama a los especialistas de Barrio Adentro,
cubanos y venezolanos, ver la preocupación reflejada en su rostro cuando tienen un caso de difícil solución nos
pone a nosotros también sobre ascuas y seguimos con ellos para interesarnos, sin
importar que en ocasiones hemos tenido que recorrer varias horas de camino por
intrincadas regiones, pero si eso no los detiene a ellos para salvar una vida a
nosotros tampoco para hablar de su trabajo.
Queríamos saber en
que consiste el éxito de Barrio Adentro en Venezuela y quedamos convencidos que
todo radica en esa voluntad de hierro para hacer el bien que tiene el
ejército de batas blancas para combatir
la muerte y luchar por la vida en cualquier lugar donde los lleve su misión, ya
no sólo se han unido los egresados de Venezuela y otros países solidarios de la Escuela Latinoamericana
de Medicina, también un poco más de mil profesionales venezolanos que en tres
años se hicieron especialistas en Medicina General Integral y otros que se
están preparando.
Fuimos en Monagas a
la zona de San José de Bujas que pertenece al sur de Maturín, en la
parroquia de San Simón, tuvimos la oportunidad de tener un intercambio con los
indígenas, y para nosotros fue muy fructífero, es una cultura diferente, ellos hablan el dialecto Guarao y alguna que otra palabrita en español
lo que nos permitió comunicarnos.
Lo más interesante
era ver la cara de los especialistas de Barrio Adentro, llena de satisfacción
cuando los indígenas nos trataban de explicar lo que los médicos les habían
enseñado, porque no es menos cierto que no sólo el nivel de educación era muy
bajo en aquella población, sino que no tenían ni la más ligera idea de la
necesidad de mejorar las condiciones higiénico sanitarias.
Los resultados en
diez años nos dicen que no importan
sacrificios cuando se obtienen excelentes resultados pues es indiscutible que
ellos han mejorado mucho su calidad de vida, por primera vez un gobierno en
Venezuela se acordó de los indígenas para bien, nunca antes habían tenido
acceso a la asistencia médica.
