POR SUSANA DEL CALVO
Un mar de flores encabezado por las ofrendas florales del líder de la
Revolución Cubana, Fidel Castro, y el presidente de Cuba, Raúl Castro,
de manos de estudiantes y egresados de la Escuela Latinomericana de
Medicina, esperaron en la necrópolis de Colón, aquí, en La Habana, los
restos mortales del que fuera Rector de esa institución desde su
fundación en 1999, doctor en Ciencias Médicas Juan Carrizo Estévez.
Junto a ellos ministros, embajadores y pueblo en general acompañaron a
los familiares en este triste momento de despedida a quien dedicó su
vida al magisterio en la formación de los médicos de ciencia y
conciencia que necesita la humanidad.
La joven doctora salvadoreña,
Nidia Cañas, del grupo de fundadores de la ELAM embargó a los presentes
con sus vibrantes palabras salidas del corazón para el que todos
consideran un padre.
El Dr. Roberto
González Martín, viceministro de Salud Pública de Cuba a nombre de la
institución y su titular, Roberto Morales, que se encuentra en el
oriente del país, recordó las palabras de José Martí: La muerte no es
verdad cuando se ha cumplido la obra de la vida.
En las manos de
estos jóvenes de alrededor de un centenar de países queda enarbolar las
banderas del profesor Carrizo de defensa de la ciencia como un
instrumento para el beneficio de los pueblos.
Mientras abandonaban el recinto fue creciendo como una ola una canción dedicada al amigo que se va como un hasta luego.
En las manos de estos jóvenes de alrededor de un centenar de países queda enarbolar las banderas del profesor Carrizo de defensa de la ciencia como un instrumento para el beneficio de los pueblos.
Mientras abandonaban el recinto fue creciendo como una ola una canción dedicada al amigo que se va como un hasta luego.
