Por Susana del Calvo
La oposición a la Revolución Bolivariana sangra por
la herida de ver como el dinero del petróleo ya no va a parar a sus bolsillos,
sino que se convierte en una hermosa siembra a lo largo y ancho del país donde
el pueblo ve por primera vez su beneficio, un ejemplo que no se puede tapar con
un dedo es Barrio Adentro.
El estado Miranda con Capriles a la cabeza ya no
sabe que inventar pero no pueden quedarse de brazos cruzados. Aquellos que los
sustentan esperan acciones y de ahí que de una forma u otra traten de llevar a
la confrontación, la paz no es un negocio para ellos, necesitan la violencia
como el aire que respiran.
Es preferible darle candela a los Centros Médicos de
Diagnóstico Integral y a los Consultorios Populares de Barrio Adentro, obra
insigne del Comandante Hugo Chávez que siempre tuvo en primer lugar el
bienestar del pueblo que tanto amo.
El director de Salud de Capriles no ve que de los
más de once mil centros de Barrio Adentro en Venezuela, en Miranda son más de
mil 400 y son muy pocos los que se encuentran cerrados temporalmente por
reparación o mantenimiento, otros están todavía en las primeras fases
constructivas pero poco a poco se cumple el plan establecido.
Se olvida ese profesional de la palabra para
encubrir la verdad que precisamente en ese estado Miranda Barrio Adentro ha
salvado miles de vidas, no recuerda que el gobierno central edificó un Centro de Investigaciones de
Genética Médica en el que laboran con los especialistas cubanos los venezolanos
que recién obtuvieron su maestría en esa rama de la ciencia en Cuba, que por
cierto es institución de referencia de la Organización Mundial de la
Salud. Ellos serán en la patria de
Bolívar los profesores de las nuevas
generaciones que la Revolución Bolivariana les da el acceso gratuito a las
universidades.
Esas cosas son tan pequeñas que no las ve, como no
ve el Centro Cardiológico y el Oftalmológico. Una vez más queda demostrado al
Mundo que no hay pero ciego que el que no quiere ver.

