Tal parece que fue ayer cuando, tomada de la mano, mi madre me llevaba a las primeras concentraciones de la naciente Revolución, el pueblo despertaba de un letargo de siglos dispuesto a defender su verdadera independencia y yo trataba de entender hasta el detalle lo que ocurría en derredor. Parecía excelente porque todo el mundo reía a pesar que la situación era compleja por las constantes amenazas.
Luego de medio siglo donde en ocasiones hemos aprendido de nuestros errores pienso que este es un aniversario muy especial porque la Revolución Cubana se levanta joven y victoriosa y sobre todas las cosas se consolida cada vez más en la preparación del próximo Congreso del Partido Comunista de Cuba.
Este es un primero de enero victorioso por la unidad del pueblo junto a su gobierno, Fidel primero y Raúl después, la solidaridad que nos caracteriza quedó demostrada una vez más cuando trabajamos al unísono en la reconstrucción del país luego del paso de dos devastadores huracanes. No hay descanso hasta que se alce la última casa de las afectadas y la lucha contra las especulaciones es sin cuartel. Como Ave Fénix Cuba se levanta de las cenizas en un nuevo amanecer donde lo más importante es la dignidad plena del hombre que se conquistó un primero de enero de 1959.
Este Aniversario se celebra en un contexto internacional muy complejo, donde reina la incertidumbre por una crisis económica internacional que afectará a todos en mayor o menor medida, cambios aparentemente significativos en el gobierno de nuestro poderoso vecino del norte que no dejará de tratar de destruirnos porque el ejemplo es muy peligroso.
A la vez la Revolución Bolivariana junto a la cubana dan un cambio radical a favor del pueblo venezolano donde los olvidados de siempre pasan a ser los protagonistas, en Bolivia y Ecuador se sienten los aires de cambio con gobiernos excepcionales incondicionales a los suyos y dispuestos a recuperar el tiempo perdido. Hoy cabalgan por Nuestra América Bolívar y Martí que alumbran el camino de Fidel y Chávez, son los sueños hechos realidad.
Muchos son los hombres de talla internacional que modelaron la Revolución Cubana, su líder indiscutible, Fidel Castro Ruz, es aquel que trasciende a la historia de la humanidad, no sólo como un político sin parangón, sino por su capacidad de desentrañar las brumas del futuro para enseñarnos el camino a seguir, maestro por excelencia dedica todo su esfuerzo para que los pueblos rijan sus destinos. La vida le ha dado una de sus mayores recompensas, el presidente venezolano Hugo Chávez.
Raúl Castro Ruz, se creció desde la adolescencia entregándose en cuerpo y alma a la causa, durante muchos años al frente de las Fuerzas Armadas fue implacable contra el enemigo dentro y fuera del país, su pensamiento se engrandece en la obra y sus enseñanzas quedaran para las futuras generaciones. Amante defensor de su familia es un ejemplo no fácil de seguir.
Camilo Cienfuegos, el hombre de mil batallas, el del sombrero alón de la eterna sonrisa victorioso de mil batallas en el cual depositara toda su confianza el líder de la Revolución. Aunque estuvo poco tiempo entre nosotros, vivirá eternamente en el corazón del pueblo como su más genuino representante.
Dr. Ernesto “Che” Guevara, el médico de pueblos, un argentino que creció en la Sierra Maestra y que hoy por hoy se ha convertido en un ejemplo a seguir en el mundo por todos los hombres amantes de la justicia y la paz. Otras tierras reclamaron sus esfuerzos y en Bolivia nació una estrella porque las ideas no se matan.
Juan Almeida Bosque, el poeta que lleva en sí toda la sensibilidad del pueblo cubano en escritos y canciones, vencedor en el combate y en lo más difícil que es el diario quehacer. Eternamente joven con una mirada que en ocasiones se pierde en la distancia para atrapar una quimera.
Dr. José Ramón Machado Ventura y Dr. José Ramón Balaguer, incansables luchadores por un mundo mejor, médicos que han dedicado este medio siglo a restañar las heridas que nos dejaran las cadenas imperiales.
Otros que se unieron en el camino como Lázaro Peña, el capitán de la clase obrera cubana que dio hasta su último aliento en defensa de las conquistas de la Revolución y Blas Roca, comunista desde niño que supo entender y predicar que en la unión está la fuerza y no sólo abrazaron los cambios con el triunfo del primero de enero, sino que se convirtieron en sus más fieles guardianes.
Mujeres como Celia Sánchez, Vilma Espín, Haydee Santamaría que dieron la miel de su dulzura a la obra y abandonaron sus seres más queridos para convertirse en heroínas en la Sierra Maestra. Todavía está entre nosotros Melba Hernández. Ante ellas, como muchas otras, hay que quitarse el sombrero.
Medio siglo de esperanzas que se han hecho realidad, de ahí la importancia del Aniversario 50 del Triunfo de la Revolución Cubana en un momento en que los pueblos se levantan y dicen basta a los opresores y rompen sus cadenas.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
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