
Con motivo de cumplirse este 15 de marzo un año de la Misión José Gregorio Hernández, publicamos fragmentos de un capítulo de mi libro "Atrapar el Instante" que aborda el tema, para todos aquellos que se han sumado con el corazón a la obra
FELICIDADES
La doctora Marcia Cobas, viceministra de Salud de Cuba, en la primera línea de la investigación genética en Venezuela

Ellos también tienen derecho a la vida.
BATALLA POR LA FELICIDAD
La felicidad existe sobre la Tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la razón, el conocimiento de la armonía del universo y la práctica constante de la generosidad.
José Martí
Finalizaba el año 2007 cuando nos sentamos a conversar en Caracas con la profesora Marcia Cobas, viceministra cubana de Salud Pública que dirige en Venezuela las investigaciones genéticas a la población para mejorar la calidad de vida de los discapacitados y analizar las posibles causas de sus limitaciones. Queríamos saber como marchaba la experiencia piloto en el estado Miranda iniciada en el mes de julio que permitiría después extenderla a todo el país y que es sin dudas la más hermosa de las Misiones.
Agotada pero contenta nos dice que lo que más le satisfacía era la acogida de la población y la incorporación de la comunidad a la tarea. Esta era la base para que se diera inicio el 15 de marzo de 2008 a la misión más humana de Barrio Adentro que el presidente Hugo Chávez bautizó como Dr. José Gregorio Hernández, en honor al ilustre médico venezolano para que quedaran juntos en la historia de la humanidad.
En Trujillo, su tierra natal, quisimos conocer algo más sobre este insigne científico que dedicó su vida a la atención de los pobres y está propuesto para su beatificación. Nacido el 26 de octubre de 1864 en la localidad andina de Isnotú donde transcurrió su infancia, luego se traslada a Caracas para estudiar medicina y posteriormente por sus excelentes resultados académicos se gana una beca para perfeccionar estudios en París y otras capitales europeas.
La felicidad existe sobre la Tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la razón, el conocimiento de la armonía del universo y la práctica constante de la generosidad.
José Martí
Finalizaba el año 2007 cuando nos sentamos a conversar en Caracas con la profesora Marcia Cobas, viceministra cubana de Salud Pública que dirige en Venezuela las investigaciones genéticas a la población para mejorar la calidad de vida de los discapacitados y analizar las posibles causas de sus limitaciones. Queríamos saber como marchaba la experiencia piloto en el estado Miranda iniciada en el mes de julio que permitiría después extenderla a todo el país y que es sin dudas la más hermosa de las Misiones.
Agotada pero contenta nos dice que lo que más le satisfacía era la acogida de la población y la incorporación de la comunidad a la tarea. Esta era la base para que se diera inicio el 15 de marzo de 2008 a la misión más humana de Barrio Adentro que el presidente Hugo Chávez bautizó como Dr. José Gregorio Hernández, en honor al ilustre médico venezolano para que quedaran juntos en la historia de la humanidad.
En Trujillo, su tierra natal, quisimos conocer algo más sobre este insigne científico que dedicó su vida a la atención de los pobres y está propuesto para su beatificación. Nacido el 26 de octubre de 1864 en la localidad andina de Isnotú donde transcurrió su infancia, luego se traslada a Caracas para estudiar medicina y posteriormente por sus excelentes resultados académicos se gana una beca para perfeccionar estudios en París y otras capitales europeas.
Se convierte en catedrático de la Universidad Central de Venezuela, es bueno señalar que fue el que introdujo el microscopio en su país y aunque su pasión fue la bacteriología y la microbiología, lo que se demuestra en sus trabajos científicos publicados, nunca dejó de atender con abnegación a los pobres dondequiera que se encontrara por lo que es adorado por la población venezolana que lo considera como un santo.
La Revolución Bolivariana profundiza aún más en el precepto constitucional que señala especialmente en el artículo 81: “Toda persona con discapacidad o necesidades especiales tiene derecho al ejercicio pleno y autónomo de sus capacidades y a su integración familiar y comunitaria…”
Alrededor de cuatrocientos especialistas cubanos llegaron de la Isla para realizar la primera fase de esta labor en poco más de siete meses en la identificación de las personas que tuvieran una discapacidad que puede ser físico - motora, intelectual, visual o auditiva, ya sean adquiridas o heredadas. Este paso es imprescindible para poder estableces mejores políticas públicas y darles la protección social de la que habían carecido en gobiernos anteriores. En esta labor participaron alrededor de 36 mil personas entre venezolanos y cubanos.
La misión José Gregorio Hernández tiene tres direcciones, la primera es el estudio base de las personas con discapacidad que acaba de finalizarse, en segundo lugar facilitará que de ahora en adelante el pueblo venezolano reciba los servicios de genética de manera gratuita y en tercer lugar el país formará sus propios recursos humanos en esta rama de la ciencia con los médicos venezolanos que se han graduado en Barrio Adentro como especialistas en Medicina General Integral y la ayuda de Cuba.
En esta primera fase de la Misión José Gregorio Hernández se detectaron más de 340 mil personas con algún tipo de discapacidad y ya se han realizado alrededor de 70 mil entregas de ayudas técnicas proceso en el que nosotros también hemos participado.
Las cuartetas que invadieron los llanos y montañas de Venezuela para llevar la luz de la esperanza hasta el más apartado rincón estaban integradas por un master en asesoramiento genético, un defectólogo, un especialista en Medicina General Integral y un luchador social venezolano, ellos son los que escribieron la historia.
La Revolución Bolivariana profundiza aún más en el precepto constitucional que señala especialmente en el artículo 81: “Toda persona con discapacidad o necesidades especiales tiene derecho al ejercicio pleno y autónomo de sus capacidades y a su integración familiar y comunitaria…”
Alrededor de cuatrocientos especialistas cubanos llegaron de la Isla para realizar la primera fase de esta labor en poco más de siete meses en la identificación de las personas que tuvieran una discapacidad que puede ser físico - motora, intelectual, visual o auditiva, ya sean adquiridas o heredadas. Este paso es imprescindible para poder estableces mejores políticas públicas y darles la protección social de la que habían carecido en gobiernos anteriores. En esta labor participaron alrededor de 36 mil personas entre venezolanos y cubanos.
La misión José Gregorio Hernández tiene tres direcciones, la primera es el estudio base de las personas con discapacidad que acaba de finalizarse, en segundo lugar facilitará que de ahora en adelante el pueblo venezolano reciba los servicios de genética de manera gratuita y en tercer lugar el país formará sus propios recursos humanos en esta rama de la ciencia con los médicos venezolanos que se han graduado en Barrio Adentro como especialistas en Medicina General Integral y la ayuda de Cuba.
En esta primera fase de la Misión José Gregorio Hernández se detectaron más de 340 mil personas con algún tipo de discapacidad y ya se han realizado alrededor de 70 mil entregas de ayudas técnicas proceso en el que nosotros también hemos participado.
Las cuartetas que invadieron los llanos y montañas de Venezuela para llevar la luz de la esperanza hasta el más apartado rincón estaban integradas por un master en asesoramiento genético, un defectólogo, un especialista en Medicina General Integral y un luchador social venezolano, ellos son los que escribieron la historia.
La segunda fase de la Misión José Gregorio Hernández, contempla la construcción de laboratorios de estudios genéticos, el primero en el estado Miranda donde todos los servicios se ofrecerán de forma gratuita a la población sin exclusión de ningún tipo.
Estos laboratorios no sólo van a estudiar cada uno de los casos, sino que serán centros docentes para la formación de los especialistas venezolanos, tendrán una doble función, estos son los que atenderán las instituciones similares que se abrirán en cada estado para que, entre otras cosas, la mujer embarazada pueda hacerse importantes estudios, que sólo se realizan actualmente en clínicas privadas y a muy altos costos, que detecten a tiempo una malformación congénita.
También es importante el estudio detallado de las escuelas donde se presta atención a las personas con discapacidad, los especialistas venezolanos junto a los cubanos deben de capacitar a quienes las van a atender. Aquí se tomó en cuenta además la adecuación de esas instalaciones para que sean muy agradables a estas personas con características especiales que deben ser atendidas como se merecen.
Muchos fueron los estados visitados para conocer del trabajo incansable de los misioneros de la José Gregorio Hernández, en este andar nos encontramos con un joven luchador social que lleva el nombre del médico de pueblos pero de apellido Barrios, pudimos conversar con él ya en horas avanzadas de la noche pero sus relatos, sus múltiples anécdotas nos quitaron el sueño completamente, quedamos en salir temprano con su cuarteta pero antes nos dijo que su trabajo con Barrio Adentro en estos cinco años ha sido una universidad para él y mucho más desde que está organizado el Comité de Salud de las Minas de la Pedrera en el estado Aragua donde el reside.
Con una amplia sonrisa nos dice con el corazón en la boca que la Revolución Bolivariana ha sido un cambio radical en su vida, que ya se ha convertido en un facilitador para enseñar a la población que ellos también deben cuidar su salud. Afirma que los médicos cubanos con su entrega le tocaron el corazón y la conciencia, que está misión José Gregorio Hernández sobrepasaba todas las expectativas a favor de la población, no como en gobiernos anteriores que hacían algunas acciones en vista de las elecciones y después si te he visto no me acuerdo, esta vino para quedarse. Agrega que gracias a Dios y a su Presidente ahora son más humanistas y pueden enseñar también en otros países lo que han aprendido porque esta es una lucha incansable, como la define, una batalla por la vida.
Este hijo de Venezuela nos habla de los jóvenes que estudian Medicina Integral Comunitaria que se han incorporado también a la Misión José Gregorio aunque los asombre la mañana pegados a un libro lo hacen por convicción porque ahora el médico no es el de antes que se sentaba en el escritorio, es socialista, es un médico que visita al paciente que no trabaja sólo por dinero.
La vida para este joven no ha sido fácil, sólo después del triunfo de la Revolución Bolivariana ha podido estudiar, ya casi termina el bachillerato sin contar los cursos y talleres de superación que se ofrecen en Barrio Adentro. Ha aprendido sobre todo a trabajar en la comunidad, a investigar y ser ordenado, a hacer las cosas como se deben hacer para aprovechar el tiempo al máximo sin olvidar al hermano que perdió la vida víctima de la violencia.
En su lenguaje sencillo nos dice que el Dr. José Gregorio Hernández era un doctor comunitario, como los que tienen en estos momentos que van de casa en casa viendo a sus pacientes y buscando que estos se sanen y la misión que lleva su nombre enamora a la población que permite conocer al necesitado y poderlo ayudar, a muchos de estos luchadores sociales venezolanos los ha sorprendido visitar una casa en su propia comunidad y encontrarse en una cama a una persona la cual ni conocían ni nunca habían oído hablar de ella.
Estos laboratorios no sólo van a estudiar cada uno de los casos, sino que serán centros docentes para la formación de los especialistas venezolanos, tendrán una doble función, estos son los que atenderán las instituciones similares que se abrirán en cada estado para que, entre otras cosas, la mujer embarazada pueda hacerse importantes estudios, que sólo se realizan actualmente en clínicas privadas y a muy altos costos, que detecten a tiempo una malformación congénita.
También es importante el estudio detallado de las escuelas donde se presta atención a las personas con discapacidad, los especialistas venezolanos junto a los cubanos deben de capacitar a quienes las van a atender. Aquí se tomó en cuenta además la adecuación de esas instalaciones para que sean muy agradables a estas personas con características especiales que deben ser atendidas como se merecen.
Muchos fueron los estados visitados para conocer del trabajo incansable de los misioneros de la José Gregorio Hernández, en este andar nos encontramos con un joven luchador social que lleva el nombre del médico de pueblos pero de apellido Barrios, pudimos conversar con él ya en horas avanzadas de la noche pero sus relatos, sus múltiples anécdotas nos quitaron el sueño completamente, quedamos en salir temprano con su cuarteta pero antes nos dijo que su trabajo con Barrio Adentro en estos cinco años ha sido una universidad para él y mucho más desde que está organizado el Comité de Salud de las Minas de la Pedrera en el estado Aragua donde el reside.
Con una amplia sonrisa nos dice con el corazón en la boca que la Revolución Bolivariana ha sido un cambio radical en su vida, que ya se ha convertido en un facilitador para enseñar a la población que ellos también deben cuidar su salud. Afirma que los médicos cubanos con su entrega le tocaron el corazón y la conciencia, que está misión José Gregorio Hernández sobrepasaba todas las expectativas a favor de la población, no como en gobiernos anteriores que hacían algunas acciones en vista de las elecciones y después si te he visto no me acuerdo, esta vino para quedarse. Agrega que gracias a Dios y a su Presidente ahora son más humanistas y pueden enseñar también en otros países lo que han aprendido porque esta es una lucha incansable, como la define, una batalla por la vida.
Este hijo de Venezuela nos habla de los jóvenes que estudian Medicina Integral Comunitaria que se han incorporado también a la Misión José Gregorio aunque los asombre la mañana pegados a un libro lo hacen por convicción porque ahora el médico no es el de antes que se sentaba en el escritorio, es socialista, es un médico que visita al paciente que no trabaja sólo por dinero.
La vida para este joven no ha sido fácil, sólo después del triunfo de la Revolución Bolivariana ha podido estudiar, ya casi termina el bachillerato sin contar los cursos y talleres de superación que se ofrecen en Barrio Adentro. Ha aprendido sobre todo a trabajar en la comunidad, a investigar y ser ordenado, a hacer las cosas como se deben hacer para aprovechar el tiempo al máximo sin olvidar al hermano que perdió la vida víctima de la violencia.
En su lenguaje sencillo nos dice que el Dr. José Gregorio Hernández era un doctor comunitario, como los que tienen en estos momentos que van de casa en casa viendo a sus pacientes y buscando que estos se sanen y la misión que lleva su nombre enamora a la población que permite conocer al necesitado y poderlo ayudar, a muchos de estos luchadores sociales venezolanos los ha sorprendido visitar una casa en su propia comunidad y encontrarse en una cama a una persona la cual ni conocían ni nunca habían oído hablar de ella.
Generalmente el único miembro de la familia que ayuda al discapacitado es la madre que está pendiente del que está postrado por eso para Barrios esta es una misión bonita, es llegar, abrazar a esa persona, sin importar lo que huela, porque lo sensibilizas, él como líder y parte del equipo de Barrio Adentro, los ve como parte de la familia. No puede describirnos lo que siente cuando puede sentarse a intercambiar con estos seres humanos que lo que tienen es una manera diferente de decir y de hacer.
Entre sus anécdotas nos gustó mucho la de Camoruco una zona que les dieron tres días para buscar los casos, donde por estar pensando en otra cosa se pegó tanto en la carretera que las ruedas de una camioneta le pasaron por encima de los dedos de los pies, del susto se quedó paralizado y la gritería fue mucha pero después siguió trabajando como si nada a pesar del dolor, cuando se enteraron las doctoras cubanas lo llevaron corriendo para hacerle radiografías y que lo viera un traumatólogo pero al fin de cuentas no le pasó nada, increíble pero tenía todos los huesos sanos, afirma que ese fue su Santo José Gregorio quien lo cuidó.
En sus inicios la coordinadora de la ASIC invitó a todos los Comités de Salud y el Consejo Comunal a una reunión para explicarles cual era la función de la Misión José Gregorio Hernández. Se organizaron y de ahí se inició la tarea, oíamos como los médicos en tono de broma le decían a este joven luchador social que a donde los iba a llevar. Subían empinados cerros sin perder la energía para no dejar ningún paciente sin visitar. Con esta misión nosotros también estamos redescubriendo Venezuela, es un mapa diferente, más hermoso.
No hay categorización, todos son iguales, sencillos y cuando les llega una tarea, un trabajo corren todos para que quede bien, el doctor venezolano y el cubano trabajan también, los apoyan, eso es muy importante.
José Gregorio sabe que con la Revolución Bolivariana hasta el menos calladito se ha parado y con la ayuda de Dios avanza, saben que van a pasar a la historia, nos mira con una sonrisa pícara y dice que después lo recordaran como el loquito que con su grupito buscaba a la gente para que se curara con el médico, se siente orgulloso de Cuba y Venezuela.
Conversamos lo mismo en la montaña como en el llano con los asesores genéticos que venían de Cuba, comprendían la grandeza de la obra y la acometían con el entusiasmo característico de una eterna juventud. Todos expresan que la experiencia del estudio realizado en la Isla fue fundamental para el trabajo y que les ha permitido perfeccionarlo en Venezuela y profundizarlo.
En esta batalla esta también la trabajadora social Carmen Cabezas que con 48 años no pensaba que tenía tanto por hacer todavía, en la Misión Vuelvan Caras se integró al trabajo en la comunidad donde ve con transparencia que es lo que le gusta. Sabe que el Consejo Comunal es una oportunidad que se le da al pueblo de una participación en los proyectos que se dan a la zona, la ocasión de avanzar, de convertirse en protagonista y aprender lo que no sabían, salir a la calle como un verdadero revolucionario, pensando que sí van a prosperar y a salir de las casas, del estancamiento que tenían, abrir los ojos y aprender en la marcha.
Con la Misión José Gregorio Hernández tienen la satisfacción de ejecutar y ver los hechos, que la comunidad, la gente de ellos, se sienta bien con los logros producto del intenso trabajo realizado y llega a la casa con más bríos para atender a los suyos. Para ella Barrio Adentro es la oportunidad de tener salud humanitaria de forma gratuita que nunca antes la habían tenido en Venezuela porque la atención médica era muy difícil y muy costosa. Hoy en día se ha logrado que la salud llegue a todos satisfactoriamente. La Gregorio Hernández es muy bonita para ella, humanitaria, es pensar que ya sus compatriotas que estaban apartados, olvidados del mundo, van a tener una oportunidad. Fue muy bonito, bonito porque llega al alma nos repite con lágrimas en los ojos.
Con el nombre Brisas de Aragua fuimos Barrio Adentro, Barrio Adentro de verdad, porque aquel asentamiento poblacional marginal estaba donde el diablo dio las tres voces y no se oyeron como refiere un dicho popular, menos mal que teníamos zapatos apropiados sino las piedras nos hubieran llegado hasta la médula, pero llegamos y nos encontramos con el doctor René Real Díaz quien hace alrededor de cinco años que trabaja en esa comunidad, de la capital cubana fue a brindar servicios en unos parajes que un poco más y ni aparecen en los mapas.
Nos dice que la Misión José Gregorio Hernández es impactante para una población que tiene mucha gente discapacitada, sobre todo por armas de fuego o patologías que invalidan a la persona desde su nacimiento. Cuando estábamos en el Consultorio Popular nos fueron a buscar porque iba a haber un tiroteo, cuando terminó nos avisaron que podíamos regresar a la consulta, por suerte nos dicen que no hubo heridos con lo cual nos volvió el alma al cuerpo. Según nos explicó René esto no es nada raro, a veces le avisan que no vaya por la consulta hasta que ellos le digan.
Nos enseña orgulloso su Consultorio que con los pocos recursos de la comunidad se mantiene bonito y sobre todo muy limpio, diríamos que en su sencillez es una maravilla, en ese lugar el médico tiene el control de la salud de todos los habitantes y con la José Gregorio no les quedó ni el gato por atender. Siempre que planifica su trabajo o hace una tarea crea su base de datos para saber en que lugar tiene que incidir, a que casa va a tocar. Realmente, su base de datos va al detalle y cuenta con la ayuda de los alumnos de Medicina Integral Comunitaria.
Van a las casas donde el paciente tiene su discapacidad, ven al seno familiar en su conjunto, van con el grupo multidisciplinario que vino desde Cuba, con la logopeda, con el activista de salud, con la comunidad entera porque hay gente que participa aunque no sea del Consejo de Salud.
Entre sus anécdotas nos gustó mucho la de Camoruco una zona que les dieron tres días para buscar los casos, donde por estar pensando en otra cosa se pegó tanto en la carretera que las ruedas de una camioneta le pasaron por encima de los dedos de los pies, del susto se quedó paralizado y la gritería fue mucha pero después siguió trabajando como si nada a pesar del dolor, cuando se enteraron las doctoras cubanas lo llevaron corriendo para hacerle radiografías y que lo viera un traumatólogo pero al fin de cuentas no le pasó nada, increíble pero tenía todos los huesos sanos, afirma que ese fue su Santo José Gregorio quien lo cuidó.
En sus inicios la coordinadora de la ASIC invitó a todos los Comités de Salud y el Consejo Comunal a una reunión para explicarles cual era la función de la Misión José Gregorio Hernández. Se organizaron y de ahí se inició la tarea, oíamos como los médicos en tono de broma le decían a este joven luchador social que a donde los iba a llevar. Subían empinados cerros sin perder la energía para no dejar ningún paciente sin visitar. Con esta misión nosotros también estamos redescubriendo Venezuela, es un mapa diferente, más hermoso.
No hay categorización, todos son iguales, sencillos y cuando les llega una tarea, un trabajo corren todos para que quede bien, el doctor venezolano y el cubano trabajan también, los apoyan, eso es muy importante.
José Gregorio sabe que con la Revolución Bolivariana hasta el menos calladito se ha parado y con la ayuda de Dios avanza, saben que van a pasar a la historia, nos mira con una sonrisa pícara y dice que después lo recordaran como el loquito que con su grupito buscaba a la gente para que se curara con el médico, se siente orgulloso de Cuba y Venezuela.
Conversamos lo mismo en la montaña como en el llano con los asesores genéticos que venían de Cuba, comprendían la grandeza de la obra y la acometían con el entusiasmo característico de una eterna juventud. Todos expresan que la experiencia del estudio realizado en la Isla fue fundamental para el trabajo y que les ha permitido perfeccionarlo en Venezuela y profundizarlo.
En esta batalla esta también la trabajadora social Carmen Cabezas que con 48 años no pensaba que tenía tanto por hacer todavía, en la Misión Vuelvan Caras se integró al trabajo en la comunidad donde ve con transparencia que es lo que le gusta. Sabe que el Consejo Comunal es una oportunidad que se le da al pueblo de una participación en los proyectos que se dan a la zona, la ocasión de avanzar, de convertirse en protagonista y aprender lo que no sabían, salir a la calle como un verdadero revolucionario, pensando que sí van a prosperar y a salir de las casas, del estancamiento que tenían, abrir los ojos y aprender en la marcha.
Con la Misión José Gregorio Hernández tienen la satisfacción de ejecutar y ver los hechos, que la comunidad, la gente de ellos, se sienta bien con los logros producto del intenso trabajo realizado y llega a la casa con más bríos para atender a los suyos. Para ella Barrio Adentro es la oportunidad de tener salud humanitaria de forma gratuita que nunca antes la habían tenido en Venezuela porque la atención médica era muy difícil y muy costosa. Hoy en día se ha logrado que la salud llegue a todos satisfactoriamente. La Gregorio Hernández es muy bonita para ella, humanitaria, es pensar que ya sus compatriotas que estaban apartados, olvidados del mundo, van a tener una oportunidad. Fue muy bonito, bonito porque llega al alma nos repite con lágrimas en los ojos.
Con el nombre Brisas de Aragua fuimos Barrio Adentro, Barrio Adentro de verdad, porque aquel asentamiento poblacional marginal estaba donde el diablo dio las tres voces y no se oyeron como refiere un dicho popular, menos mal que teníamos zapatos apropiados sino las piedras nos hubieran llegado hasta la médula, pero llegamos y nos encontramos con el doctor René Real Díaz quien hace alrededor de cinco años que trabaja en esa comunidad, de la capital cubana fue a brindar servicios en unos parajes que un poco más y ni aparecen en los mapas.
Nos dice que la Misión José Gregorio Hernández es impactante para una población que tiene mucha gente discapacitada, sobre todo por armas de fuego o patologías que invalidan a la persona desde su nacimiento. Cuando estábamos en el Consultorio Popular nos fueron a buscar porque iba a haber un tiroteo, cuando terminó nos avisaron que podíamos regresar a la consulta, por suerte nos dicen que no hubo heridos con lo cual nos volvió el alma al cuerpo. Según nos explicó René esto no es nada raro, a veces le avisan que no vaya por la consulta hasta que ellos le digan.
Nos enseña orgulloso su Consultorio que con los pocos recursos de la comunidad se mantiene bonito y sobre todo muy limpio, diríamos que en su sencillez es una maravilla, en ese lugar el médico tiene el control de la salud de todos los habitantes y con la José Gregorio no les quedó ni el gato por atender. Siempre que planifica su trabajo o hace una tarea crea su base de datos para saber en que lugar tiene que incidir, a que casa va a tocar. Realmente, su base de datos va al detalle y cuenta con la ayuda de los alumnos de Medicina Integral Comunitaria.
Van a las casas donde el paciente tiene su discapacidad, ven al seno familiar en su conjunto, van con el grupo multidisciplinario que vino desde Cuba, con la logopeda, con el activista de salud, con la comunidad entera porque hay gente que participa aunque no sea del Consejo de Salud.
Con esas personas fueron interactuando en los hogares y les explicaban que iban a buscar la forma de resolver algunos de sus problemas. Recuerda una pequeña paciente que la madre no sabía si había nacido o no con las limitaciones por lo que se le envío a Caracas, era un Síndrome de Down que podía ser educable en un centro especializado, no llegaría a ser un médico pero puede trabajar en una farmacia, en una peluquería, puede hacer lo que a ella le guste. La madre no conocía que a través de un diagnóstico certero podía mejorar para que esa niña desarrollara una vida normal dentro de la sociedad.
En otro de esos rincones increíbles de Venezuela nos encontramos a la doctora Alicia Vázquez del Pino quien nos explica que desde un mes antes de que llegara la Misión José Gregorio Hernández ella se preparó con sus estudiantes de medicina que trabajaron en dos turnos en el Puesto de Mando durante los días que duró la intervención, un grupo de día y otro de noche en la parte de informática.
En estos Puestos de Mando se introducía en la base de datos toda la información, bien fuera de discapacidad mayor o de discapacidad intelectual. Eran 40 máquinas en funcionamiento, los estudiantes de medicina se ocupaban por dúos, introduciendo todos los datos para después trabajar con las necesidades de estos pacientes. Esa fue la labor que ella dirigió en su territorio.
Tomaron los datos generales, nombre, apellidos, dirección y la parte de las necesidades del paciente como tal y de la familia. En esa área de atención son comunidades donde la drogadicción, el alcoholismo y demás tienen una fuerza grande. Vieron también la escolarización del paciente, algunos de ellos analfabetos, porque por la misma discapacidad que tenían nunca habían sido llevados a una escuela especial.
Las necesidades de educación y si era necesario trasladarlo a la escuela, las insuficiencias de asistencia médica, porque Barrio Adentro abarca sólo el 80% de la totalidad de la población con atención regular, los que requerían camas, bastones, el tipo de bastón que llevaba, el tipo de silla de rueda, el tipo de colchón, el tipo de prótesis en caso de que la necesitara, auditivas o por falta de extremidades.
En el Consultorio Popular después que los pacientes eran vistos en la comunidad y valorados por los genetistas, en el caso de que necesitara otra reunión con ese especialista se le daba la cita lo antes posible para poder dar la orientación requerida luego de los exámenes que se estimaran pertinentes por los especialistas que en la mayoría de los casos se efectuaban con rapidez. .
Se llevaba hasta el detalle la necesidad de interconsulta con el fisiatra, con el logopeda y en estos momentos se le da seguimiento a todo eso. En sí la base de datos es tener registrado para darle solución a todos los problemas del paciente y de la familia. Necesidades de camas, de colchones, de televisor, de cocina porque la Misión José Gregorio Hernández llegó a todos los rincones donde las condiciones de vida por lo general son muy precarias.
Alicia nos dice que ya han visto resultados de su trabajo, antes del mes de terminar la Misión en Aragua ya estaban dando solución a esos problemas a través de las Salas de Batalla del Frente Francisco de Miranda que tienen en la comunidad insertadas, ya se vio la entrega de una serie de recursos y en las Salas de Rehabilitación están ahora muchos pacientes que no habían sido identificados porque el médico con su grupo no había podido llegar hasta ellos.
Para esta especialista la misión José Gregorio Hernández fue fundamental porque se pudo determinar lo que hacía falta para cada paciente. Están registrados pero faltan una serie de cosas por cumplir porque hay pacientes de todo tipo, retrasados mentales, discapacidad por accidente, por malformaciones congénitas, entre otras, hay de todo en niños y en adultos. Cree que en realidad es una labor importante y nosotros estamos seguros de eso.
La doctora Vázquez del Pino reflexiona que si bien es cierto que se traía la experiencia del estudio genético en Cuba, fue diferente porque en la Isla todos los pacientes estaban identificados pero en Venezuela se encontraron con personas que nunca habían tenido atención médica, algunos porque viven en lugares tan apartados y desolados que no tenían ni idea del surgimiento de Barrio Adentro, otros porque pensaron que los males de sus seres queridos no tenían solución y no faltaron los que todavía dudan de los servicios de los cubanos.
Con la Misión José Gregorio Hernández se llegó a todas partes en lo que la doctora califica de algo muy humano que repercutió grandemente en la familia venezolana cuando desde lugares remotos se logró que pudieran acceder también a los servicios de salud lo que elevó su autoestima, de eso no nos cabe la menor duda.
Si bien es cierto que la Misión José Gregorio removió las fibras más sensibles de la población venezolana, también impacto a los médicos cubanos que nunca imaginaron tantas cosas como las que encontraron, personas con limitaciones físicas o mentales abandonadas a su suerte, sin siquiera las mínimas condiciones higiénico sanitarias. Que hoy en día se tengan en cuenta es algo sólo posible con una Revolución como la Bolivariana.
Allí encontraron pacientes que cuando encuestaron a la madre esta no tenía ni la menor idea de las causas de la enfermedad, ni de cuando empezó, o si su hijo nació con facilidad o el parto fue traumático, sencillamente porque nunca fue atendido ni por un paramédico. Mucho menos conocía que era un genetista, que esos servicios existían antes de concebir un embarazo, la falta de ese tipo de atención provoca que familias con serios problemas de herencia siguieran procreando sin saber que era una enfermedad genética que se podía evitar, o saber como iba a nacer el niño antes de concebir el embarazo. Ellos se quedaban maravillados, no podían creer que se podían identificar para tomar las medidas necesarias.
La encuesta es tan completa que le pregunta a la madre hasta que labor desempeñaba en el primero, en el segundo trimestre del embarazo, si tomaron algún tipo de medicamento que pudiera afectar la criatura como la audición.
Llegamos a un asentamiento poblacional que tiene pésimas condiciones, de gente muy pobre para ir en busca de la luchadora social venezolana Elizabeth Villegas, estaban preparando un operativo médico, en su casa se paralizaron todas las labores, incluso muebles de la sala fueron trasladados a los cuartos para poder instalar los servicios de óptica, en esa casa y la vecina en un abrir y cerrar de ojos ya tenían para todas las consultas.
Allí nos encontramos con algunos de los beneficiados por la Misión José Gregorio Hernández, hablamos con una madre de cinco hijos que tiene uno con serios problemas de discapacidad por problemas a la hora del parto, ya tenía en su casa una cama apropiada para el niño, un refrigerador y una lavadora. La contemplamos detenidamente, parecía una mujer de cincuenta años y no llegaba a los treinta, llegamos a pensar cuando nos sonreía tímidamente que esa era la primera vez que lo hacía.
De ahí que tratáramos de contactar a uno de los miembros del Consejo Comunal, el polvo lo teníamos impregnado en los pulmones y caminamos hasta que perdimos la cuenta bajo un sol que rajaba las piedras, allí donde no existían ni caminos en San Vicente encontramos a Elizabeth que nos da un abrazo tan fuerte que casi perdemos la respiración, estaba muy contenta al decirnos que por primera vez en más de cuarenta años tenían un presidente que se ocupara de la gente que tenía alguna discapacidad, que atendieran a los excluidos de siempre y agrega que tan importante como eso es el que el pueblo se haya sumado a la tarea de ayudar a los demás. Como un tropel nos subraya que se ha ayudado a muchísima gente necesitada, se le han entregado enseres como colchones, neveras, cocinas, lavadoras, entre otros, para que puedan tener mejoría en sus condiciones de vida y atender mejor a sus pacientes.
Ellos se sienten muy orgullosos, muy contentos con la labor que está haciendo el presidente Chávez y el Consejo Comunal cada día está más comprometido con la Revolución Bolivariana, una responsabilidad que sale del corazón y no olvidan al líder cubano Fidel Castro que tanto hace por los pobres en cualquier parte del Mundo. Le llaman también su Comandante. Nos dice con energía que ese es un sector rojo – rojito, que aunque a veces tienen muchas dificultades para trabajar todo lo pueden lograr con la ayuda de Dios y de su Presidente.
Para ellos también fue una sorpresa en esas visitas casa a casa el encontrarse a personas discapacitadas postradas en una cama que ni siquiera conocían de su existencia lo que les causó un inmenso dolor a todos, ver a esa gente que nunca habían salido de su casa, que estaban tirados en un rincón en espera quizás de la muerte sin ninguna otra esperanza. Por primera vez entraron en ese sector los ángeles de Chávez, como los denominan, porque dicen que sus batas blancas son un mensaje de paz y alegría. Llegara el día en que masivamente los médicos venezolanos también se incorporen a tareas como esta que sean ellos los que vayan a buscar a los enfermos sin esperar a cambio más remuneración que una sonrisa, cuyo valor es incalculable.
Están muy agradecidos por la labor de los médicos cubanos y nos repiten que el socialismo es la unión de lo social, la ayuda a los compatriotas como cuando se hacen los operativos de salud donde no sólo se presta su casa sino también la de Yoli y la de José Antonio y si hiciera falta otra hay muchas más a disposición, hay numerosísima colaboración de la gente que se siente satisfecha de poder poner su granito de arena que es lo que quiere su Presidente, luchadores que luchen por la comunidad, por la gente, que haya ese amor hacia los demás, reiteran.
En otro de esos rincones increíbles de Venezuela nos encontramos a la doctora Alicia Vázquez del Pino quien nos explica que desde un mes antes de que llegara la Misión José Gregorio Hernández ella se preparó con sus estudiantes de medicina que trabajaron en dos turnos en el Puesto de Mando durante los días que duró la intervención, un grupo de día y otro de noche en la parte de informática.
En estos Puestos de Mando se introducía en la base de datos toda la información, bien fuera de discapacidad mayor o de discapacidad intelectual. Eran 40 máquinas en funcionamiento, los estudiantes de medicina se ocupaban por dúos, introduciendo todos los datos para después trabajar con las necesidades de estos pacientes. Esa fue la labor que ella dirigió en su territorio.
Tomaron los datos generales, nombre, apellidos, dirección y la parte de las necesidades del paciente como tal y de la familia. En esa área de atención son comunidades donde la drogadicción, el alcoholismo y demás tienen una fuerza grande. Vieron también la escolarización del paciente, algunos de ellos analfabetos, porque por la misma discapacidad que tenían nunca habían sido llevados a una escuela especial.
Las necesidades de educación y si era necesario trasladarlo a la escuela, las insuficiencias de asistencia médica, porque Barrio Adentro abarca sólo el 80% de la totalidad de la población con atención regular, los que requerían camas, bastones, el tipo de bastón que llevaba, el tipo de silla de rueda, el tipo de colchón, el tipo de prótesis en caso de que la necesitara, auditivas o por falta de extremidades.
En el Consultorio Popular después que los pacientes eran vistos en la comunidad y valorados por los genetistas, en el caso de que necesitara otra reunión con ese especialista se le daba la cita lo antes posible para poder dar la orientación requerida luego de los exámenes que se estimaran pertinentes por los especialistas que en la mayoría de los casos se efectuaban con rapidez. .
Se llevaba hasta el detalle la necesidad de interconsulta con el fisiatra, con el logopeda y en estos momentos se le da seguimiento a todo eso. En sí la base de datos es tener registrado para darle solución a todos los problemas del paciente y de la familia. Necesidades de camas, de colchones, de televisor, de cocina porque la Misión José Gregorio Hernández llegó a todos los rincones donde las condiciones de vida por lo general son muy precarias.
Alicia nos dice que ya han visto resultados de su trabajo, antes del mes de terminar la Misión en Aragua ya estaban dando solución a esos problemas a través de las Salas de Batalla del Frente Francisco de Miranda que tienen en la comunidad insertadas, ya se vio la entrega de una serie de recursos y en las Salas de Rehabilitación están ahora muchos pacientes que no habían sido identificados porque el médico con su grupo no había podido llegar hasta ellos.
Para esta especialista la misión José Gregorio Hernández fue fundamental porque se pudo determinar lo que hacía falta para cada paciente. Están registrados pero faltan una serie de cosas por cumplir porque hay pacientes de todo tipo, retrasados mentales, discapacidad por accidente, por malformaciones congénitas, entre otras, hay de todo en niños y en adultos. Cree que en realidad es una labor importante y nosotros estamos seguros de eso.
La doctora Vázquez del Pino reflexiona que si bien es cierto que se traía la experiencia del estudio genético en Cuba, fue diferente porque en la Isla todos los pacientes estaban identificados pero en Venezuela se encontraron con personas que nunca habían tenido atención médica, algunos porque viven en lugares tan apartados y desolados que no tenían ni idea del surgimiento de Barrio Adentro, otros porque pensaron que los males de sus seres queridos no tenían solución y no faltaron los que todavía dudan de los servicios de los cubanos.
Con la Misión José Gregorio Hernández se llegó a todas partes en lo que la doctora califica de algo muy humano que repercutió grandemente en la familia venezolana cuando desde lugares remotos se logró que pudieran acceder también a los servicios de salud lo que elevó su autoestima, de eso no nos cabe la menor duda.
Si bien es cierto que la Misión José Gregorio removió las fibras más sensibles de la población venezolana, también impacto a los médicos cubanos que nunca imaginaron tantas cosas como las que encontraron, personas con limitaciones físicas o mentales abandonadas a su suerte, sin siquiera las mínimas condiciones higiénico sanitarias. Que hoy en día se tengan en cuenta es algo sólo posible con una Revolución como la Bolivariana.
Allí encontraron pacientes que cuando encuestaron a la madre esta no tenía ni la menor idea de las causas de la enfermedad, ni de cuando empezó, o si su hijo nació con facilidad o el parto fue traumático, sencillamente porque nunca fue atendido ni por un paramédico. Mucho menos conocía que era un genetista, que esos servicios existían antes de concebir un embarazo, la falta de ese tipo de atención provoca que familias con serios problemas de herencia siguieran procreando sin saber que era una enfermedad genética que se podía evitar, o saber como iba a nacer el niño antes de concebir el embarazo. Ellos se quedaban maravillados, no podían creer que se podían identificar para tomar las medidas necesarias.
La encuesta es tan completa que le pregunta a la madre hasta que labor desempeñaba en el primero, en el segundo trimestre del embarazo, si tomaron algún tipo de medicamento que pudiera afectar la criatura como la audición.
Llegamos a un asentamiento poblacional que tiene pésimas condiciones, de gente muy pobre para ir en busca de la luchadora social venezolana Elizabeth Villegas, estaban preparando un operativo médico, en su casa se paralizaron todas las labores, incluso muebles de la sala fueron trasladados a los cuartos para poder instalar los servicios de óptica, en esa casa y la vecina en un abrir y cerrar de ojos ya tenían para todas las consultas.
Allí nos encontramos con algunos de los beneficiados por la Misión José Gregorio Hernández, hablamos con una madre de cinco hijos que tiene uno con serios problemas de discapacidad por problemas a la hora del parto, ya tenía en su casa una cama apropiada para el niño, un refrigerador y una lavadora. La contemplamos detenidamente, parecía una mujer de cincuenta años y no llegaba a los treinta, llegamos a pensar cuando nos sonreía tímidamente que esa era la primera vez que lo hacía.
De ahí que tratáramos de contactar a uno de los miembros del Consejo Comunal, el polvo lo teníamos impregnado en los pulmones y caminamos hasta que perdimos la cuenta bajo un sol que rajaba las piedras, allí donde no existían ni caminos en San Vicente encontramos a Elizabeth que nos da un abrazo tan fuerte que casi perdemos la respiración, estaba muy contenta al decirnos que por primera vez en más de cuarenta años tenían un presidente que se ocupara de la gente que tenía alguna discapacidad, que atendieran a los excluidos de siempre y agrega que tan importante como eso es el que el pueblo se haya sumado a la tarea de ayudar a los demás. Como un tropel nos subraya que se ha ayudado a muchísima gente necesitada, se le han entregado enseres como colchones, neveras, cocinas, lavadoras, entre otros, para que puedan tener mejoría en sus condiciones de vida y atender mejor a sus pacientes.
Ellos se sienten muy orgullosos, muy contentos con la labor que está haciendo el presidente Chávez y el Consejo Comunal cada día está más comprometido con la Revolución Bolivariana, una responsabilidad que sale del corazón y no olvidan al líder cubano Fidel Castro que tanto hace por los pobres en cualquier parte del Mundo. Le llaman también su Comandante. Nos dice con energía que ese es un sector rojo – rojito, que aunque a veces tienen muchas dificultades para trabajar todo lo pueden lograr con la ayuda de Dios y de su Presidente.
Para ellos también fue una sorpresa en esas visitas casa a casa el encontrarse a personas discapacitadas postradas en una cama que ni siquiera conocían de su existencia lo que les causó un inmenso dolor a todos, ver a esa gente que nunca habían salido de su casa, que estaban tirados en un rincón en espera quizás de la muerte sin ninguna otra esperanza. Por primera vez entraron en ese sector los ángeles de Chávez, como los denominan, porque dicen que sus batas blancas son un mensaje de paz y alegría. Llegara el día en que masivamente los médicos venezolanos también se incorporen a tareas como esta que sean ellos los que vayan a buscar a los enfermos sin esperar a cambio más remuneración que una sonrisa, cuyo valor es incalculable.
Están muy agradecidos por la labor de los médicos cubanos y nos repiten que el socialismo es la unión de lo social, la ayuda a los compatriotas como cuando se hacen los operativos de salud donde no sólo se presta su casa sino también la de Yoli y la de José Antonio y si hiciera falta otra hay muchas más a disposición, hay numerosísima colaboración de la gente que se siente satisfecha de poder poner su granito de arena que es lo que quiere su Presidente, luchadores que luchen por la comunidad, por la gente, que haya ese amor hacia los demás, reiteran.
Aclaran que ellos tienen ocho años de habitar esos terrenos, la población es de jóvenes principalmente y recién salió un grupo de muchachos que se graduaron de bachilleres y muchos quieren ser médicos.
Nos fuimos a una Sala de Batalla donde están los jóvenes de todas las edades del Frente Francisco de Miranda que son los encargados de entregar las ayudas técnicas detectadas por la Misión José Gregorio Hernández, estas instituciones son del PSUV, Partido Socialista Unido de Venezuela, que lidera el presidente Hugo Chávez Frías, nos quedamos asombrados de su capacidad de trabajo, reciben, organizan, distribuyen y además estudian, algo muy importante en un país donde se libra una ofensiva a muerte contra la ignorancia.
La que visitamos es del Área de Salud Integral de Tacarigua en uno de los sectores de Maracay, la segunda ciudad en importancia del estado Aragua. No pudimos sustraernos a la mezcla de su población donde reina el origen indígena, según reza la leyenda la ciudad debe su nombre al gran cacique jefe de los Araguas invicto en mil batallas contra los colonizadores españoles y émulo de Guaicaipuro, otros refieren que significa tigre y por eso el felino aparece en el escudo de la villa.
Estos jóvenes dignos de su estirpe no sólo formaron parte de los cuartetos que visitaron casa a casa, sino que también fueron los que se encargaron de llegar hasta las comunidades a entregar la ayuda técnica y a ofrecer los servicios que se brindan en Barrio Adentro para mejorar su calidad de vida.
Nos fuimos con ellos en las camionetas y de todas las casas que visitamos la de Carmen fue la que más nos impresionó, en un espacio, que pidiéramos homologar con un pañuelo, viven 16 personas, llegamos a la conclusión de que se turnan para dormir porque de otra manera es imposible. Ella padece de una artritis que la tiene postrada en una cama hace varios años y comparte la colchoneta donde descansa con uno de sus nietos ya adulto.
Fuimos a llevarle una silla de ruedas, otra para hacer sus necesidades y una cama que logramos colocar gracias a las once mil vírgenes que nos acompañaban en tan hermosa labor. Carmen ve a la Misión José Gregorio Hernández maravillosa, no le quedan palabras de elogio porque no deja de reconocer que al menos esta vez si se está beneficiando a las personas de escasos recursos porque ella jamás hubiera podido comprar una silla de ruedas de este tipo, se tenía que conformar con la que tenía que ya estaba al caerse a pedazos. Saben que están colaborando con todos los que necesitan ayuda, que son muchos, porque Venezuela ha sido un país abandonado por todos los gobiernos anteriores y los que han podido vivir son los que han tenido dinero, los pobres a veces ni estaban inscritos en el Registro Civil.
Es una mujer que trabajó por más de 30 años y que hoy vive de la pensión que le paga el seguro que apenas alcanzaba para los medicamentos que hoy recibe gratuitamente en Barrio Adentro. Lo poco que tiene es para sobrevivir con sus hijos con muchísimo trabajo y no encuentra palabras para agradecer la colaboración que le dan que le ha permitido dormir tranquila por primera vez en muchos años.
Del Consejo Comunal de ese sector es José Romero quien asevera que la Misión José Gregorio Hernández es uno de los éxitos de la Revolución Bolivariana que sigue avanzando y ellos tienen que continuar apoyando. La deuda social eran tan grande que había muchas personas discapacitadas que ya hoy cuentan con una silla de ruedas, con una cama clínica, con un colchón ortopédico, colchón anti escaras, bastones, odontología, sonríe ampliamente y nos dice que son tantos beneficios que ha recibido la comunidad que se le van de la mente. Lo que no vieron en 40 años parece imposible que lo han logrado en tan poco tiempo gracias a la Revolución Bolivariana que ha permitido que los beneficios de la siembra petrolera lleguen a todos, llevándolos gota a gota a los más pobres en las comunidades, hasta la puerta de su casa.
Nos fuimos a una Sala de Batalla donde están los jóvenes de todas las edades del Frente Francisco de Miranda que son los encargados de entregar las ayudas técnicas detectadas por la Misión José Gregorio Hernández, estas instituciones son del PSUV, Partido Socialista Unido de Venezuela, que lidera el presidente Hugo Chávez Frías, nos quedamos asombrados de su capacidad de trabajo, reciben, organizan, distribuyen y además estudian, algo muy importante en un país donde se libra una ofensiva a muerte contra la ignorancia.
La que visitamos es del Área de Salud Integral de Tacarigua en uno de los sectores de Maracay, la segunda ciudad en importancia del estado Aragua. No pudimos sustraernos a la mezcla de su población donde reina el origen indígena, según reza la leyenda la ciudad debe su nombre al gran cacique jefe de los Araguas invicto en mil batallas contra los colonizadores españoles y émulo de Guaicaipuro, otros refieren que significa tigre y por eso el felino aparece en el escudo de la villa.
Estos jóvenes dignos de su estirpe no sólo formaron parte de los cuartetos que visitaron casa a casa, sino que también fueron los que se encargaron de llegar hasta las comunidades a entregar la ayuda técnica y a ofrecer los servicios que se brindan en Barrio Adentro para mejorar su calidad de vida.
Nos fuimos con ellos en las camionetas y de todas las casas que visitamos la de Carmen fue la que más nos impresionó, en un espacio, que pidiéramos homologar con un pañuelo, viven 16 personas, llegamos a la conclusión de que se turnan para dormir porque de otra manera es imposible. Ella padece de una artritis que la tiene postrada en una cama hace varios años y comparte la colchoneta donde descansa con uno de sus nietos ya adulto.
Fuimos a llevarle una silla de ruedas, otra para hacer sus necesidades y una cama que logramos colocar gracias a las once mil vírgenes que nos acompañaban en tan hermosa labor. Carmen ve a la Misión José Gregorio Hernández maravillosa, no le quedan palabras de elogio porque no deja de reconocer que al menos esta vez si se está beneficiando a las personas de escasos recursos porque ella jamás hubiera podido comprar una silla de ruedas de este tipo, se tenía que conformar con la que tenía que ya estaba al caerse a pedazos. Saben que están colaborando con todos los que necesitan ayuda, que son muchos, porque Venezuela ha sido un país abandonado por todos los gobiernos anteriores y los que han podido vivir son los que han tenido dinero, los pobres a veces ni estaban inscritos en el Registro Civil.
Es una mujer que trabajó por más de 30 años y que hoy vive de la pensión que le paga el seguro que apenas alcanzaba para los medicamentos que hoy recibe gratuitamente en Barrio Adentro. Lo poco que tiene es para sobrevivir con sus hijos con muchísimo trabajo y no encuentra palabras para agradecer la colaboración que le dan que le ha permitido dormir tranquila por primera vez en muchos años.
Del Consejo Comunal de ese sector es José Romero quien asevera que la Misión José Gregorio Hernández es uno de los éxitos de la Revolución Bolivariana que sigue avanzando y ellos tienen que continuar apoyando. La deuda social eran tan grande que había muchas personas discapacitadas que ya hoy cuentan con una silla de ruedas, con una cama clínica, con un colchón ortopédico, colchón anti escaras, bastones, odontología, sonríe ampliamente y nos dice que son tantos beneficios que ha recibido la comunidad que se le van de la mente. Lo que no vieron en 40 años parece imposible que lo han logrado en tan poco tiempo gracias a la Revolución Bolivariana que ha permitido que los beneficios de la siembra petrolera lleguen a todos, llevándolos gota a gota a los más pobres en las comunidades, hasta la puerta de su casa.
De regreso a la Sala de Batallas nos encontramos con la profesora cubana Clara Luz Hernández Argüelles quien trabaja con el Frente Francisco de Miranda, nos dice que esa agrupación participa en innumerables tareas y que su labor en la Misión José Gregorio Hernández ha sido destacada. La califican como la luz que ha llegado a las comunidades desde el punto de vista humano, principalmente, por lo que ha significado para todas aquellas personas con discapacidad que antes habían sido excluidas en las comunidades y en este momento reciben los beneficios de la Revolución Bolivariana, se atienden sus problemas materiales, los físicos y mentales.
Para ella es un orgullo increíble participar en esa magnífica obra del comandante Chávez, es un granito de arena aportado en nombre de Fidel y Raúl, nos afirma y agrega que cumplirán la tarea con todo empeño, extrañando a sus familiares pero satisfechos.
Allí también estaba Milaidy Ávila, una profesora de la oriental provincia de Holguín que imparte clases en Venezuela en la Escuela de Luchadores Sociales quien nos dice que los muchachos del Frente Francisco de Miranda se caracterizan por su apoyo incondicional a todas las personas que los necesitan.
Las sendas de Aragua parecían infinitas, llanos, montañas, casitas aisladas, con grandes distancias que recorrer que nos llegamos a preguntar hasta de donde habían salido pues cuando menos lo esperabas aparecía otra, hasta allí llegó también la Misión José Gregorio Hernández, como estuvieron también atravesando las aguas del Orinoco o del Caroní en Bolívar, Delta Amacuro o Amazonas. Estos caminos no por menos mencionados dejan de ser peligrosos.
Algunos de estos médicos cubanos están en Venezuela desde la catástrofe de Vargas en el año 2000, uno de ellos es la doctora Belkys Maceo Wilson que ostenta orgullosa sobre su pecho la Orden Francisco de Miranda de Segunda Clase que recibiera de manos de Fidel Castro y Hugo Chávez.
Para ella es un orgullo increíble participar en esa magnífica obra del comandante Chávez, es un granito de arena aportado en nombre de Fidel y Raúl, nos afirma y agrega que cumplirán la tarea con todo empeño, extrañando a sus familiares pero satisfechos.
Allí también estaba Milaidy Ávila, una profesora de la oriental provincia de Holguín que imparte clases en Venezuela en la Escuela de Luchadores Sociales quien nos dice que los muchachos del Frente Francisco de Miranda se caracterizan por su apoyo incondicional a todas las personas que los necesitan.
Las sendas de Aragua parecían infinitas, llanos, montañas, casitas aisladas, con grandes distancias que recorrer que nos llegamos a preguntar hasta de donde habían salido pues cuando menos lo esperabas aparecía otra, hasta allí llegó también la Misión José Gregorio Hernández, como estuvieron también atravesando las aguas del Orinoco o del Caroní en Bolívar, Delta Amacuro o Amazonas. Estos caminos no por menos mencionados dejan de ser peligrosos.
Algunos de estos médicos cubanos están en Venezuela desde la catástrofe de Vargas en el año 2000, uno de ellos es la doctora Belkys Maceo Wilson que ostenta orgullosa sobre su pecho la Orden Francisco de Miranda de Segunda Clase que recibiera de manos de Fidel Castro y Hugo Chávez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario