lunes, 20 de febrero de 2012

CUIDAR EL FUTURO

POR SUSANA DEL CALVO

Para nadie es un secreto que la poliomielitis constituyó un azote para la humanidad y todavía en este siglo XXI hay niños que ven truncado su futuro por las secuelas de esta enfermedad prevenible con una simple vacuna, e incluso comprometida su vida. ¿Cómo puede ser posible a estas alturas?
Si hacemos un poco de memoria, en esta pequeña isla del Caribe, antes del triunfo de la Revolución en 1959, el panorama era muy semejante al que aún existe en muchas regiones del mundo, reinaba la malnutrición, la falta de atención médica, sólo posible cuando se tiene lleno el bolsillo, que equivalía a la mala distribución de esos servicios, en fin un rosario de calamidades.
Los programas de inmunización fue una de las prioridades del gobierno revolucionario cubano, vale mencionar que entre 1957 y 1961 se reportaron en la Isla 1162 casos de parálisis o muerte por la poliomielitis, entre estos casos estaba mi compañera de juegos infantiles que a pesar de todos los esfuerzos de unos padres desesperados, lograron salvarle la vida pero no la movilidad.
Hoy la vemos jugar con sus nietos y aunque camina con dificultad no puede olvidar los largos años de tratamientos con múltiples entradas al salón de operaciones que le permitieron caminar, desempeñarse como profesional y formar una hermosa familia que le ayuda a mitigar su discapacidad. Cada vez que me abraza no deja de bendecir a todo el personal médico que luchó por devolverla a la vida y a la Revolución que no escatimó recursos para su recuperación.
Ella fue uno de esos casos donde más del 75 por ciento era menor de 5 años y me pregunto cuántos habrán quedado en el camino pues en aquel año 1957 las cifras de las autoridades sanitarias no eran muy de fiar cuando habían personas que ni siquiera había sido registrado su nacimiento.
Cuando se inicie este dos de marzo la campaña de inmunización contra la polio de este año, tenemos ante nosotros al profesor Miguel Angel Galindo, quien todavía en la actualidad dirige el programa nacional. El primer paso fue hacer un estudio epidemiológico que abarcó todos los rincones del país.
Se utilizó la vacuna antipoliomielítica oral que comenzó el 25 de febrero de 1962, todo el pueblo de volcó a cooperar y en ello sobresalió la naciente organización de masas, los CDR, los Comités de Defensa de la Revolución, para proteger a los seres humanos de las enfermedades, una de las prioridades del gobierno naciente.
Ya en la temprana fecha de 1962 se erradicó la poliomilitis en Cuba y hoy por hoy los pequeños son protegidos de trece enfermedades y esta Isla del Caribe, sometida a un bloqueo genocida por los Estados Unidos hace más de medio siglo, hoy ostenta una mortalidad infantil menor de 5 por cada mil nacidos vivos. El hecho de que ya no exista ni la polio, ni otras enfermedades trasmisibles, no implica que disminuya la atención epidemiológica que se requiere, no cabe dudas que siempre hay que estar alertas, porque hay que cuidar el futuro.

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