domingo, 1 de noviembre de 2009






























RECORD GUINNES PARA BALBINA
POR SUSANA DEL CALVO

Es excelente cuando la vida nos pone retos y logramos vencer los obstáculos, al subir y bajar las interminables e increíbles escaleras que adornan los Cerros de Caracas por doquier, compruebas el estado de tu esqueleto y tu poder de equilibrio. Para el que no está acostumbrado a ellos es toda una proeza, pues los escalones son tan disímiles que das un aplauso a la creatividad.
Al Distrito Federal pertenece el municipio Sucre, en la parroquia La Dolorita el oftalmólogo es el doctor Rolando Chercoles quien nos prometió una visita especial al darnos la bienvenida con una amplia sonrisa de este joven que peina algunas hebras plateadas en su negra cabellera, no precisamente por los años.
Mi inseparable compañero, durante esta investigación en Caracas para conocer científicamente el impacto económico social de la Misión Milagro, fue Yoyo, quien no sólo dejó de manifiesto su pericia frente al timón en aquellas curvas y empinados caminos que sobresalían por su estreches, sino que compartió todo el trabajo. En más de una oportunidad tuvimos que dar marcha atrás porque dos vehículos no pueden ocupar el mismo espacio para desafiar las leyes de la física.
Cuando vi aquellas enormes escaleras que parecían llevar al infinito precedidas de un inmenso agujero para llegar al primer escalón, se me pusieron todos los pelos de punta, tragué en seco y sin mirar para atrás comencé a subir para llegar al final casi sin aliento. Nos esperaba una hermosa vivienda donde sobre todas las cosas reinaba el amor y el cuidado de madre e hija, Balbina y Albina.
Balbina es una mujer increíble que hoy cuenta sólo con 94 años, ella estuvo casi 20 años ciega, tenía catarata bilateral, apenas comenzada la Misión Milagro en Venezuela en el 2004 la doctora Denia García de su Consultorio Popular de Barrio Adentro en la búsqueda de terreno conoció del caso y en un abrir y cerrar de ojos las dos mujeres estaban en Cuba.
Sus historias son innumerables, nos habla claro y coherente, recuerda cada detalle de la Isla mientras abraza a su doctora.
Para mejorar los ingresos de la casa Balbina empezó a confeccionar hermosas muñecas de trapo y no usa ni lentes para ensartar la aguja. Hoy tiene un taller y los beneficios económicos se notan en cada uno de los detalles de la hermosa vivienda que ambas mujeres tratan con cariño.
Mi trofeo fue una de esas preciosas confecciones que llevó con recuerdo a la tierra que me vio nacer que tiene hombres y mujeres como Denia y Chercoles que a través de los años no deja de visitar a una de sus pacientes más queridas.
Sin dudas Balbina merece un record Guinnes.



1 comentario:

Unknown dijo...

LA MARAVILLA DE LAS LETRAS NOS TRANSPORTAN A ESA PARTE ESCONDIDA, HACIA ESAS ESCALERAS HACIA EL INFINITO, HACIA ESAS CASAS DONDE LA DEDICACION, EL MILAGRO, EL RECORD GUINNES NOS DEMUETRAN LOS MILAGROS. UNA MIRADA RECUPERADA Y ELO SENTIMIENTO INFINITO DE AGRADECIMIENTO. AMIGA EXCELENTE, NO PUEDO EXPRESAR MAS QUE HALAGOS Y DESEOS QUE LAS LETRAS SIGAN SIENDO, AMEN DE LA UNICA MANERA DE COMUNICARNOS, EL INTRUMENTO QUE NOS ABRA LOS OJOS A LA VERDAD.