jueves, 27 de junio de 2013

SAQUE USTED SUS PROPIAS CONCLUSIONES








Por Susana del Calvo

Si de algo estamos orgullosos los cubanos es del Sistema  Nacional de Vigilancia Epidemiológica que evita la introducción al país de enfermedades trasmisibles que ya están erradicadas.  Ahora bien, siempre se pueden encontrar casos no detectados con anterioridad por encontrarse en fase de incubación, de ahí algunos brotes que han sido controlados en tiempo record como el de cólera el pasado año, con éxitos reconocidos por la Organización Mundial de la Salud que dieron al traste con las campañas desatadas para dañar el turismo en  Cuba, una de las principales fuentes de ingresos económicos, y dañar el bien ganado prestigio del Sistema Nacional de Salud Pública.
El riguroso control sanitario establecido para los colaboradores que prestan servicios en el exterior tiene entre sus objetivos evitar que entren al país enfermedades desde otros países donde algunas de ellas son endémicas. La dirección de higiene y epidemiología es la que otorga la condición de apto para viajar cuando la persona cumpla con todas las regulaciones y requisitos establecidos en el programa de Control Sanitario Internacional. En caso de cualquier sospecha durante el período de Vigilancia Epidemiológica, se remite el viajero nuevamente a la Comisión Médica.
Existen regulaciones especiales para el control y conducta a seguir ante enfermedades trasmisibles inusuales por su rara aparición y baja incidencia, pero que hay que tener en cuenta para evitar su propagación.
La dirección de epidemiología tiene también  entre sus funciones según el Control Sanitario Internacional y las adecuaciones en el país donde están los colaboradores, establecer cuarentenas que se mantienen mientras exista  riesgo de enfermedades de trasmisión.
Esta vigilancia se inicia en la base donde hay que garantizar por los Organismos de la Administración Central del Estado las condiciones higiénico-sanitarias a cada uno de los  cooperantes y que este pueda cumplir las normas establecidas, tanto en la vivienda como en el lugar de trabajo, que garanticen la calidad de vida individual y colectiva. Cada Organismo tiene la responsabilidad de garantizar los medios de protección y su uso, según labores y riesgos a que se expone el colaborador.
Queda claro para todos que se extreman los controles cuando el viajero procede de regiones con enfermedades endémicas que son riesgosas según el Ministerio de Salud Pública de Cuba.
En Venezuela, por ejemplo, donde existen miles de colaboradores, el control antes de viajar tiene que garantizarlo en primer lugar el Área de Salud Integral Comunitaria donde labora el colaborador que tiene que garantizar el estricto cumplimiento de la vigilancia epidemiológica donde, además de tomar la temperatura durante diez días, se debe vigilar si hay aparición de enfermedades diarreicas agudas o respiratorias, la Comisión Médica  indicará otros  exámenes si lo entiende necesario.  Luego pasa por la Coordinación del Estado que revisará al detalle la historia clínica epidemiológica del colaborador y si cumple todos los requisitos del Control Sanitario Internacional y las normas que establece  y no hay ni la más ligera sospecha que pueda poner en riesgo la salud del colaborador o la de los demás, pasan al aeropuerto internacional donde realizan el control final y revisan toda la documentación médica que lo avala.
En todo esto está implícita la responsabilidad individual del colaborador que aunque tenga mucho deseos de reunirse con su familia, debe en primer lugar cuidarla y no automedicarse si presenta estado febril, por ejemplo. Debe estar atento a la planificación de su vuelo para cumplir con cabalidad lo establecido.
Si se encuentra ubicado en los estados Amazonas, Bolívar, Delta Amacuru, Guárico, Monagas, Anzoátegui, Sucre, Apure y Zulia debe realizarse 72 horas antes del viaje la Gota Gruesa para el evitar la trasmisión del paludismo.
Cuando el regreso es definitivo se realizan otros exámenes de enfermedades que tienen mayor tiempo de incubación y al principio son asintomáticos
 para poderle hacer un seguimiento efectivo en Cuba y que no tenga complicaciones posteriores, para ello nos apoyamos de la Atención Primaria de Salud e instituciones especializadas que puedan dar respuesta.
A veces el mismo personal de salud olvida que ante cualquier síntoma debe de acudir a la Comisión Médica, que en estos lugares las manos deben de lavarse con más frecuencia de lo habitual, que los alimentos se deterioran con facilidad y pueden constituir un veneno para nuestro organismo, en fin, esas pequeñas cosas que hacen la vida mejor y que en ocasiones no tenemos en cuenta.
Un control necesario es tarea de todos por lo cual estamos orgullosos de nuestro Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, con resultados que molestan a muchos que buscan cualquier pretexto para desinformar sobre Cuba y emplea por lo regular las cosas que no se pueden tapar con un dedo. Como dice un colega cubano, saque usted sus propias conclusiones.




1 comentario:

Anónimo dijo...

susana muy buenas tus crónicas y comentarios. están muy interesantes y además de temas muy actuales, te sugiero que recopiles todos los trabajos y de seguro podrás hacer otro libro.
saludos cubanos,
iris